La plataforma ciudadana SOS Rural, en alianza con la Asociación Ecología y Libertad, ha iniciado este martes las primeras acciones legales dentro de una macrocausa judicial a nivel nacional. El objetivo es detener la tala de decenas de miles de olivos tradicionales para instalar megaplantas fotovoltaicas en municipios de Jaén —Lopera, Arjona y Marmolejo—, promovidos por la empresa Greenalia, cuyas actividades están siendo investigadas. Estas acciones, financiadas con donaciones ciudadanas, pretenden frenar lo que califican como una expansión “caótica” de infraestructuras solares sobre suelos agrícolas de alto valor productivo.
Macrocausa contra la tala de olivos
La ofensiva judicial se centra inicialmente en la comarca de la Campiña Norte de Jaén, donde se prevé la eliminación de hasta 100.000 olivos centenarios para levantar las infraestructuras solares. SOS Rural y Ecología y Libertad denuncian que los proyectos han sido fragmentados para eludir controles ambientales y superar barreras legales, lo que constituye un presunto fraude de ley. Esta estrategia legal se articula como una “alianza histórica” entre la sociedad civil, con la colaboración también de Campiña Norte contra las Megaplantas Solares, y busca sentar un precedente para proteger el suelo agrícola en toda España.
Modelo de transición energética
Las plataformas inciden en que no se oponen a la transición energética, sino al modelo de implantación irresponsable que sacrifica patrimonio rural, biodiversidad y soberanía alimentaria. Exigen una planificación territorial vinculante, similar a la de Francia o Italia, que priorice terrenos degradados antes que suelos fértiles —como los S1 y S2—, que actualmente concentran la mayoría de plantas fotovoltaicas y termosolares en Andalucía.
Con más de 132.000 firmas respaldando la causa, SOS Rural reclama una moratoria legal y una revisión profunda del modelo de desarrollo energético.