SOS Rural

Adhiérete a la ‘Propuesta por una España repoblada: para que el interior de nuestro país siga latiendo’

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SOS Rural
97.47%

    Porque el corazón de España late en sus pueblos, sus campos y sus gentes.

    El 48% del territorio español sufre despoblación severa y miles de municipios luchan cada día por sobrevivir.

    SOS Rural plantea una ‘Propuesta por una España repoblada’, una hoja de ruta para reequilibrar el país, garantizar la soberanía alimentaria y devolver vida y oportunidades al interior.

    Este compromiso es mucho más que un documento: es una llamada a la acción para quienes creen en un futuro donde el campo tenga voz, servicios y futuro.

    Queremos impulsar políticas que reconozcan el valor del territorio habitado, conecten a la España rural, protejan su suelo fértil, promuevan la gestión activa del paisaje y apuesten por la juventud y la innovación local.

    Tu apoyo puede marcar la diferencia.
    Cada adhesión envía un mensaje claro a quienes toman decisiones: sin el mundo rural, España se apaga.

    Los 10 compromisos por una España Repoblada

    Impulsar una economía rural viva y diversa.

    Fomentar la transformación local, la innovación y las cooperativas que den valor a lo que produce el campo.

    Conectar la España rural.
    Garantizar acceso a transporte, servicios, internet y energía, para que vivir en un pueblo no sea una desventaja.
    Proteger el suelo fértil.
    Defender la tierra agrícola frente a la especulación y los proyectos que expulsan a quienes la cultivan.
    Asegurar la soberanía alimentaria.
    Proteger la producción nacional y exigir las mismas normas a todos los productos que llegan del exterior.
    Reconocer el valor del territorio habitado.
    Reforzar los servicios públicos, la atención a mayores y las oportunidades económicas en cada municipio.
    Reequilibrar el poder territorial.
    Dar voz y recursos al interior de España, fortaleciendo la financiación local y la cooperación comarcal.
    Gestionar activamente el paisaje.
    Prevenir incendios, cuidar los montes y apoyar la ganadería y la agricultura como guardianes del entorno.
    Apostar por la juventud rural.
    Formación, empleo y vivienda para que los jóvenes puedan quedarse o volver a sus pueblos.
    Reorientar la política ambiental hacia la prevención.
    Actuar antes de que se produzcan los desastres, gestionando el territorio con inteligencia y responsabilidad.
    Construir una gobernanza rural del siglo XXI.
    Convertir el desarrollo rural en una verdadera política de Estado, presente en todas las decisiones públicas.