El 23 de enero de 2022 la asociación Alma Rural organizó en Madrid una manifestación para protestar por la situación que atravesaba su sector, que consideran que estaba (y está) seriamente amenazado por múltiples motivos. Ese día, según los datos de la propia organización, más de 150.000 personas respondieron a la llamada y acudieron para alzar la voz y reivindicar el papel del mundo rural. Sólo unos días más tarde desde Alma Rural comenzaron a gestar el nacimiento de un nuevo movimiento que este miércoles ha visto la luz: SOS Rural.

SOS Rural reclama en el Senado instrumentos legales que prioricen los suelos degradados para instalar parques fotovoltaicos
El despliegue de usos no agrarios, como las instalaciones fotovoltaicas, superará las 100.000 hectáreas —de zonas fértiles en su mayoría— para 2030, mientras 2,32 millones de hectáreas están abandonadas y sin aprovechamiento —según el MAPA—. “Hacen falta de forma...
