- Así lo recoge el estudio ‘Efectos sociales, económicos y territoriales de las plantas solares fotovoltaicas en el medio rural en España’, de la Universidad Politécnica de Madrid.
- Casi un 77% de los consultados —de quienes casi un 54% son titulares o gestores de una explotación agropecuaria— apoyan una normativa autonómica que proteja los suelos vivos de alto valor y a priorizar la localización de infraestructuras en suelos degradados.
- “Es imperativo que la planificación territorial se convierta en una herramienta clave para compatibilizar la transición energética con la protección del suelo y la cohesión social”, resalta Natalia Corbalán, portavoz nacional de SOS Rural.
Murcia, 2 de septiembre de 2026. Más del 80% de los habitantes del medio rural de la Región de Murcia reclaman la prohibición de instalaciones fotovoltaicas en suelos de alta capacidad productiva. Así se desprende del reciente estudio Efectos sociales, económicos y territoriales de las plantas solares fotovoltaicas en el medio rural en España, elaborado por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Asimismo, casi un 77% de los consultados —de quienes casi un 54% son titulares o gestores de una explotación agropecuaria— apoyan una normativa autonómica específica orientada a proteger los suelos vivos de alto valor y a priorizar la localización de infraestructuras en suelos degradados.
“Es imperativo que la planificación territorial se convierta en una herramienta clave para compatibilizar la transición energética con la protección del suelo y la cohesión social”, resalta Natalia Corbalán, portavoz nacional de SOS Rural. En este sentido, la UPM plantea en su estudio “incluir la priorización de suelos ya transformados o degradados, la limitación de proyectos en tierras agrícolas de alta productividad y la incorporación de criterios ambientales, sociales y de equidad territorial en los procesos de autorización para garantizar un equilibrio real entre el desarrollo renovable, la justicia territorial y la seguridad alimentaria de las futuras generaciones”. En este sentido, España cuenta con 94.096 hectáreas abandonadas y 2.226.846 sin aprovechamiento —según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)—.
La realidad es que, en la actualidad, la inmensa mayoría de los habitantes del medio rural murciano —un 86%— sienten que no se les consulta a la hora de planificar esos proyectos y que se les ignora. Esta falta de participación de aquellos que mejor conocen el territorio de la Región de Murcia deriva en que, una vez que se planifican las infraestructuras, un 64,3% percibe que los suelos utilizados poseen una calidad agronómica “Alta” o “Muy alta” y un 78,5 % considera que esta expansión energética implica una pérdida de suelo agrícola fértil. “La expansión de la energía solar fotovoltaica a gran escala es indispensable para avanzar en la descarbonización del sistema energético”, resalta el informe de la UPM, que pone el foco en que “es el actual modelo de implantación territorial el que está generando tensiones significativas en el uso del suelo, especialmente en territorios con alta vocación agraria”.
En este sentido, casi siete de cada 10 habitantes del medio rural murciano perciben que las plantas solares desplazan la actividad agrícola preexistente, asociándose a procesos de abandono de tierras (71,5 %). “3 de cada 4 ciudadanos de la región perciben esta imposición del modelo como ‘muy negativa’, de tal manera que, si les consultasen previamente en vez de actuar a hechos consumados, apenas 3 de cada diez aceptarían instalar placas en su propia explotación bajo las condiciones actuales”, explica Corbalán.
Esta política de imposición resulta muy dañina para el modelo productivo de la Región de Murcia que, a diferencia de los patrones observados a escala nacional —donde las plantas fotovoltaicas compiten con grandes extensiones de secano cerealista—, está conformado por pequeñas explotaciones agrarias de regadío de menos de 20 hectáreas —el 73,3% del total—, con grandes inversiones para la optimización de los recursos naturales —como el agua—. “La estructura territorial de la Región de Murcia implica que la penetración de macroproyectos fotovoltaicos en este territorio no se produce en la mayoría de los casos sobre tierras ociosas, sino que puede ejercer presión sobre un tejido agrario muy especializado y fragmentado, lo que incrementa el impacto socioeconómico por cada hectárea transformada”, concreta Corbalán.
Contacto de prensa
Milagros Ebarlin
T +00 (34) 91 522 10 08| M +00 (34) 662 202 753


